S.E. Embajador Pablo Antonio Thalassinós, asiste a la IV Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Países Menos Adelantados
ESTAMBUL – S.E. Embajador Pablo Antonio Thalassinós, Representante Permanente de Panamá ante las Naciones Unidas, participó en nombre del Presidente Ricardo Martinelli y del Vicepresidente y Canciller Juan Carlos Varela, en la IV Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Países Menos Adelantados, celebrada del 9 al 13 de mayo de 2011 en Estambul, Turquía.
En su declaración ante el plenario de la Conferencia citada, el Embajador Thalassinós expresó que “Panamá reafirma su solidaridad con los países más pobres y vulnerables, y comparte la visión que la cooperación y asociación de la comunidad internacional con los mismos, bajo el principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas, es un imperativo moral y político de la más alta prioridad,” y exhortó a los Estados participantes a que “mediante una alianza internacional contra la pobreza, encontremos soluciones colectivas útiles y rentables orientadas a generar resultados concretos, con objeto de instaurar un ámbito fértil para germinar el progreso de los PM´s hacia los objetivos de desarrollo internacionalmente ya acordados.”

Los países participantes en la Conferencia, que contó con más de 120 delegaciones, examinaron los progresos en la aplicación del Programa de Acción de Bruselas, puesto en marcha por los gobiernos en 2001 en respuesta a los profundos desafíos de una población de 880 millones afectada por condiciones de pobreza. El Programa de Acción de Bruselas introdujo los principios de buena gobernanza, entre otros, en la relación entre los países menos adelantados y sus asociados para el desarrollo.
El nuevo Programa de Acción de Estambul, lanzado como resultado de la Conferencia, tiene como objetivo, por los próximos 10 años, reducir por la mitad la lista de los 48 estados que cuentan con la más extrema pobreza y mayores índices de vulnerabilidad a las crisis globales.
El Programa de Acción de Estambul especifica la acción conjunta de los países y sus asociados para el desarrollo, que abarca 27 áreas prioritarias, entre ellas: la construcción de infraestructura para el suministro de energía, la reducción del riesgo, incrementos de recursos humanos a través de medidas de salud y el empoderamiento de las mujeres y los jóvenes, etc.

Órganos de las Naciones Unidas, incluida la Asamblea General y el Consejo Económico y Social, junto con organismos como la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), fueron encargados de supervisar las actividades de seguimiento del Programa, y la Asamblea General fue invitada a realizar un examen amplio dentro de cinco años. Se le solicitó al Secretario General que preparara un informe amplio sobre la aplicación del Programa en la 67ª Asamblea General.
